Batalla de Otumba

9 Jul

Otompan fue escenario de la batalla que se libró entre los Mexicas y Hernán Cortés, diversos historiadores dan a conocer sus crónicas respecto a esta batalla y en algunos detalles no están de acuerdo, a continuación se transcribe una de éstas:

“A la mañana siguiente, sábado 7 de julio, como Cortés tenía que bajar de las laderas que corren por el norte del valle de Otompan y atravesar la llanura para tomar el camino de Tlaxcala y cada día aumentaba la gente enemiga y más reciamente lo combatía, después que la marcha se hiciera más compacta. Legua y media había andado el ejército y comenzaba a penetrar en el llano, cuando se halló con grandes escuadrones de indios tendidos por aquellos campos, dando espantosos alaridos voces y saltos blandiendo las macanas y arrojando muchas varas y piedras. En un momento quedaron rodeados y envueltos los soldados de Cortés por aquellas multitudes de contrarios.

Aquél numeroso ejército de indios se componía de los Mexicas y Tepanecas que había seguido la persecución de los españoles y de los aliados de Tlalnepantla, Cuautitlán, Tollan, Tenoyocan, Otompan y todo el Cuauhtlalpan y para reforzarlos marchaban ya escuadrones más numerosos de Mexicas, Tepanecas, Chalcas, Xochimilcas y Acolhuas. En tal situación la táctica de Cortés fue marchar en grupo compacto, abriendo paso con avances de la caballería, procurando más defenderse que hacer daño. Varias veces los indios habían hecho replegar los jinetes al abrigo de los peones, el mal que las espadas españolas les causaba era de poca importancia y cualquier pérdida se cubría por mayor cantidad de guerreros que entraban en combate, duraba ya la brega cuatro horas y para fortuna de Cortés aquella multitud era un conjunto desorganizado y no llegaba el ejército aguerrido y ordenado que de México enviaba Cuauitlahuac, sin embargo con el cansancio del combate y con ver tal número de enemigos, los españoles comenzaban a desmayar; creyó Cortés hacer esfuerzo supremo y como viese en un cerrillo a un guerrero que empuñaba un estandarte, el cual estaba cargado en andas por principales y rodeado de numerosa guardia y apariencia como jefe y centro de la batalla. Según Orozco era el Cihuacóatl que empuñaba el Tlahuizmatlaxopilli, compuesto de una asta de cuya punta superior colgaba una red de oro. Cortés montado en un recio potro que traía un soldado o Juan de Salamanca, con Sandoval, Olid, Avila y Domínguez, cayó sobre aquél jefe guerrero y con el encuentro del caballo lo derribó de las andas y allí le arrancaron la vida. Desconcertó de tal manera a los indios la muerte de su jefe que comenzaron a desamparar el campo y huir, Cortés mandó entonces cargar a la caballería y con esto a poco había obtenido la victoria. Se cuenta que en esa batalla perecieron casi todos los tlaxcaltecas, distinguiéndose por su valor Calmecahua hermano de Maxixcatzin.

Texto tomado de: Enciclopedia de los Municipios de México


Un pensamiento para los guerreros mexicas.

Una de las desafortunadas situaciones es que los mexicanos no vieron la necesidad de acabar con el enemigo, simplemente defenderon su territorio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: